Vaginosis Bacteriana
Uno de los hallazgos "no celulares" más frecuentes de la citología: un cambio en el equilibrio de las bacterias que viven normalmente en la vagina. No es una lesión precancerosa, no tiene relación con el VPH, y es muy tratable.
Lo que se ve al microscopio.
Citología cérvico-vaginal, tinción de Papanicolaou.
Clue cells (células clave): células escamosas cuyo borde citoplasmático se ve difuso, granular y "apolillado" por la adherencia masiva de cocobacilos a su superficie. El fondo, en vez de mostrar los bacilos largos y limpios de los lactobacilos normales, aparece cubierto por una capa fina y granular de bacterias mixtas — el llamado cambio de flora.
Tu resultado, explicado sin sustos.
¿Es grave?
No. Es un hallazgo muy común, no es cáncer, no es una lesión precancerosa y no tiene relación con el virus del papiloma humano (VPH). Se trata con antibióticos y suele resolverse sin complicaciones.
¿Por qué me ha pasado esto?
La vagina tiene su propio equilibrio de bacterias, dominado normalmente por lactobacilos que mantienen un ambiente ácido protector. La vaginosis bacteriana ocurre cuando ese equilibrio se altera y otras bacterias (que también viven ahí de forma habitual) crecen más de lo normal. No es una infección de transmisión sexual en el sentido clásico, y puede aparecer sin relación con la actividad sexual.
¿Qué síntomas da?
El más típico es un flujo blanco-grisáceo, fino, con olor a "pescado" que suele notarse más después de las relaciones sexuales. Pero hasta la mitad de los casos no dan ningún síntoma, y se descubren precisamente en una citología de rutina como esta.
¿Qué pasa ahora?
Tu médico o matrona puede confirmarlo con una exploración y, si procede, tratarlo con antibióticos (habitualmente metronidazol o clindamicina). Si no tienes síntomas, coméntalo igualmente con tu profesional para que decida si hace falta tratamiento en tu caso.
Hallazgos y correlato clínico.
Criterios citomorfológicos: clue cells — células escamosas superficiales/intermedias con bordes citoplasmáticos oscurecidos y de aspecto granular por la adherencia densa de cocobacilos en su superficie. El fondo muestra un cambio de flora: sustitución del patrón bacilar grueso de Lactobacillus spp. por una población mixta, fina y granular de cocobacilos, con escasa respuesta inflamatoria acompañante en comparación con tricomoniasis o candidiasis.
Categoría Bethesda: se reporta dentro de la sección de Organismos (no como alteración de células escamosas) — "cambio de flora sugestivo de vaginosis bacteriana", junto con Trichomonas vaginalis, hongos morfológicamente compatibles con Candida, y cambios compatibles con virus herpes simple como otros hallazgos reportables de esta misma categoría.
Microbiología: disbiosis polimicrobiana — no un patógeno único. Los organismos más frecuentemente implicados incluyen Gardnerella vaginalis, Atopobium vaginae, especies de Prevotella y de Mobiluncus, entre otros anaerobios, en sustitución del predominio habitual de lactobacilos productores de peróxido de hidrógeno.
Diagnóstico clínico de referencia: criterios de Amsel (3 de 4: flujo homogéneo, pH vaginal >4.5, test de aminas/whiff positivo, ≥20% de clue cells en fresco) o puntuación de Nugent sobre tinción de Gram, considerada de referencia. El hallazgo citológico en Papanicolaou es orientativo pero no sustituye estos criterios diagnósticos.
El equilibrio de la flora vaginal.
Por qué ocurre este cambio, sin necesidad de un "germen" único que lo cause.
La vagina no es un ambiente estéril: alberga de forma normal una comunidad de microorganismos (la flora o microbiota vaginal), dominada habitualmente por especies de Lactobacillus. Estas bacterias producen ácido láctico y mantienen un pH ácido (entre 3,8 y 4,5) que actúa como barrera natural, dificultando el crecimiento excesivo de otros microorganismos.
La vaginosis bacteriana aparece cuando ese equilibrio se rompe: los lactobacilos disminuyen y un grupo variado de bacterias — sobre todo anaerobias, como Gardnerella vaginalis y otras — pasa a predominar. Es, por definición, un proceso polimicrobiano: no existe un único microorganismo "causante" como en una infección clásica.
A diferencia de una infección de transmisión sexual, la vaginosis bacteriana puede aparecer en personas sin actividad sexual reciente. Sí se han identificado factores que aumentan su frecuencia: las duchas vaginales, tener nuevas o múltiples parejas sexuales, no usar preservativo, fumar, o el uso de dispositivo intrauterino (DIU) — aunque también ocurre sin ninguno de estos factores presentes.
No tiene relación con el virus del papiloma humano (VPH) ni con el desarrollo de lesiones precancerosas del cuello uterino — es un hallazgo de naturaleza completamente distinta a la de LSIL, aunque ambos puedan aparecer en la misma citología.
¿Qué es el "Sistema Bethesda"?
Es el sistema estandarizado que usan los laboratorios de todo el mundo para reportar los resultados de la citología cervical, de forma que un resultado signifique lo mismo en cualquier centro. Además de las categorías de alteraciones celulares (como LSIL), incluye una sección específica de Organismos, donde se reportan hallazgos como la vaginosis bacteriana, la tricomoniasis o la candidiasis — hallazgos infecciosos o de flora, no cambios celulares precancerosos. Se actualiza periódicamente; la edición vigente es de 2014.
De dónde sale esta información.
Referencias académicas y clínicas reconocidas, para que puedas verificarlo tú mismo.
- PathologyOutlines.com — sección de citología cervical, hallazgos no neoplásicos y organismos.pathologyoutlines.com
- Nayar R, Wilbur DC (eds.). The Bethesda System for Reporting Cervical Cytology: Definitions, Criteria, and Explanatory Notes, 3.ª edición. Springer, 2015.
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC) — guías clínicas sobre vaginosis bacteriana.cdc.gov
- World Health Organization — salud sexual y reproductiva.who.int
